¿Y si podemos localizar y medir toda nuestra cadena de valor de una forma fácil?

 La necesidad y la pretensión de tener bajo supervisión y control toda nuestra cadena de suministro o nuestra cadena de valor siempre ha estado presente en los objetivos de las empresas y de las organizaciones. Las nuevas tecnologías disruptivas de la Industria 4.0 nos permiten actualmente poder llevar a cabo el tracking de la cadena de suministro de una forma “fácil”. Os presentamos en este artículo una realidad que permite a las empresas y organizaciones mejorar su eficiencia y su seguridad.

En la actualidad, el objetivo de disponer de un visibilidad y control de la cadena de valor sigue por supuesto estando presente. Pero actualmente las empresas y organizaciones son conocedoras y muy conscientes de la evolución o de la “revolución tecnológica” en la que estamos inmersos y del posible potencial. Ello está llevando a ampliar el alcance y la ambición de sus planteamientos y fijando ahora como objetivos no únicamente el poder localizar y medir genéricamente nuestra cadena de valor sino poder localizar y medir: “cualquier cosa”, en cualquier lugar y en tiempo real.

Por “cualquier cosa” nos referimos principalmente a activos de la empresa y las organizaciones, a materiales y productos, a flotas exteriores, a flotas interiores de intralogística pero también incluimos a personas, que por supuesto no son “cualquier cosa”.

Nuevas tecnologías disruptivas a disposición de la cadena de valor

Actualmente disponemos de las denominadas tecnologías disruptivas, que nos permiten implementar soluciones integrales, es decir soluciones que son autónomas por sí mismas y en las que somos capaces de integrar las reglas de negocio requeridas. Estas son capaces de generar el dato, enviarlo y transformarlo mediante plataformas con IA Inteligencia Artificial en información de valor para tomar decisiones. Adicionalmente, por supuesto, podremos integrarlas, si se precisa, con los sistemas corporativos internos transaccionales, los sistemas de planificación y de planificación avanzada, etc., permitiéndonos dar una segunda vuelta en la optimización de los procesos actuales.

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Este tipo de soluciones basadas en la Industria 4.0 nos permite localizar, medir y monitorizar-controlar, como hemos indicado, cualquier activo: productos, flota exterior, flota interior o personas de la cadena de valor en cualquier sector y en sectores tan diversos como el de la automoción, la agricultura y alimentación, la logística, la salud, etc. Además, logrando que “no se pierdan las cosas” y la optimización de los procesos en tiempo y recursos.

Estas tecnologías disruptivas nos proporcionan “los sentidos” y “el cerebro”.

Los sentidos se basan en sensores y en dispositivos IoT (Internet of Things) que nos generarán y proporcionarán múltiples datos que, mediante la incorporación de la IA Inteligencia Artificial en la solución, nos proporcionará las alertas, las alarmas e información de valor para poder tener un track and trace y resolver nuestras necesidades de visibilidad, trazabilidad y control y lograr unos flujos logísticos más eficientes.

Algunos ejemplos de casos de uso:

Caso de uso en la cadena de valor de la alimentación

En este tipo de cadena prima la trazabilidad total en aras de la calidad y la seguridad alimentaria.

Podemos ser capaces de llegar a realizar un tracking completo incluso en cadenas de valor que a priori nos puedan parecer complejas, como es el caso de la industria agroalimentaria e implementar el concepto from field to the fork -del campo al tenedor. Aquí podemos llegar a realizar el tracking desde que el producto está en el campo hasta el proceso de recolección con el tractor que lo traslada, el almacenamiento inicial, con su entrada, su almacenamiento y su salida posterior, por ejemplo, en camiones hacía por ejemplo los distribuidores y retailers. Desde aquí iría a los supermercados y obtendría información en tiempo real de su localización y trazabilidad y realizaría mediciones de variables como por ejemplo la temperatura, la humedad, los golpes, etc., así como de posibles incidencias que puedan ocurrir en interiores o exteriores: roturas de la cadena de frío, malas prácticas, mermas, hurtos, etc. o incluso identificar posibles riesgos de accidentes laborales y permitir, por tanto, actuar en términos de prevención de riesgos laborales.

 Caso de uso en la cadena de valor de la industria de automoción

En este tipo de cadena prima la eficiencia operativa.

Podemos llegar a identificar, geolocalizar y monitorizar toda la cadena de valor de la industria de la automoción, desde los proveedores que producen y suministran las materias primas, como por ejemplo las de alambrones, las bobinas, la chapa, la pintura, etc., a los Tier 3, 2 o 1 y que a su vez producen y suministran los componentes a las fábricas que fabrican los coches y que, una vez construidos, los depositan en las campas de distribución para su posterior traslado hacia el transporte ferroviario o marítimo o hacia el retail y el aftermarket.

Implantación

La ejecución o implantación de este tipo de proyectos conlleva, en primer lugar, definir el objetivo o los objetivos del proyecto y los retos a resolver (obviamente). Es a partir de ellos cuando se procederá a analizar el detalle del proceso y a definir y diseñar el modelo funcional y tecnológico de la solución a implantar y a poner en marcha.

Queremos señalar explícitamente, por nuestra experiencia, que en la mayoría de los casos se trata de proyectos “rápidos” y ágiles de implantar, lo cual es un aliciente para todos los implicados, puesto que para las empresas y organizaciones les conlleva que empezarán a obtener resultados rápidamente y para los consultores-implantadores nos representa la gratificación de ser capaces de entregar valor y proporcionar valor “inmediato” para nuestros clientes.

Afirmar, también basado en nuestra experiencia, que se trata de proyectos con un payback habitual muy inferior a un año, por lo que “no plantearse el abordarlos” realmente es lo que representa un coste para la empresa y las organizaciones por el no-ahorro en costes y productividad que representa, además de por la no-competitividad implícita que dejan de tener.

Fuente: https://meetlogistics.com/

Autor: Javier Herranz Clemente

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