Desde que hace más de un año estallase la crisis sanitaria del COVID-19 las consecuencias sobre el transporte marítimo mundial no han dejado de notarse. Al colapso en los principales puertos del mundo durante los primeros meses de la pandemia, le siguió una importante subida de los fletes marítimos y la cada vez más preocupante falta de equipos vacíos (contenedores) en los principales puertos de tránsito.

Se trata de una situación que ya ha sido denunciada por los principales actores de las cadenas logísticas mundiales que lo achacan a varias causas. En primer lugar destacan la mala gestión de los contenedores vacíos por su falta de revisión en la entrega de los mismos a los transportistas. En segundo lugar apuntan al parón de la fabricación en los principales centros de producción (Asia) y, finalmente, el hecho de que muchos se hayan quedado varados en Europa vacíos, tras viajar en el primer semestre del año, podría estar explicando esta tormenta perfecta. De hecho los precios de los equipos se han disparado en los últimos meses: de unos 2.000 dólares por contenedor de cuarenta pies hace un par de meses hasta los 12.000 que se han llegado a cobrar en los últimos tiempos según algunas fuentes del sector.

Un problema de toda la cadena logística

La falta de contenedores en tránsito está generando tensiones de carácter operativo y comercial ya que, al no poder cubrirse la demanda de transporte, se traslada el problema a toda la cadena logística, algo que, a su vez, puede tener consecuencias directas en el consumidor final.

Algunos exportadores ya han optado por realizar dos reservas para un mismo envío ante el miedo a quedarse sin espacio, incrementando, de forma artificial, la demanda y empeorando más la saturación. Por su parte algunas navieras se han decantado por reposicionar barcos, cambiar sus escalas en los puertos para evitar atascos mientras tienen operativos todos sus buques y contenedores.

Centros de producción alternativos

Paralelamente, y como consecuencia del agravante aumento de los precios del transporte marítimo de Oriente a Occidente, muchos fabricantes ya han comenzado a buscar proveedores alternativos en Portugal, Turquía o Marruecos para sustituir a China –la fábrica del mundo- por la escalada del incremento de costes.

Fuente: https://www.stocklogistic.com/

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