En un reciente artículo publicado en la web de Innovación del Puerto de Barcelona, se exponen las tres vías que destacan en la implementación de un proceso colaborativo entre puertos y se dan interesantes ejemplos.

 COLABORACIONES DIRECTAS

Ya sea por una alianza geográfica o porque existen intereses comunes a abordar, a menudo los puertos establecen colaboraciones directas para temas puntuales o recurrentes. Un caso es el de Copenhagen y Malmö, puertos pioneros en este ámbito.

El puente-túnel de Öresund, para tráfico viario y ferroviario en el estrecho que separa Dinamarca y Suecia, fue el desencadenante de la fusión entre los puertos de Copenhagen y de Malmö en CPM en 2001, puesto que su existencia afectaba de forma muy significativa los tráficos entre los dos enclaves portuarios.  Las discusiones sobre su posible colaboración se iniciaron en 1997 pero rápidamente derivaron en un proyecto de fusión en 1998.

El 1 de enero de 2001, los puertos de Malmö y de Copenhagen sellaron su acuerdo y el 15 de mayo de 2001 se inauguró CPM. Es el único puerto del mundo que pertenece a dos países distintos. Un 50% es propiedad de la empresa danesa CPH City and Port Development I/S, el 27% es de la ciudad de Malmö y el 23% restante es de propiedad privada.

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Otro ejemplo es el que dan la Autoridad Portuaria de Rotterdam, el Puerto de Ámsterdam, el Puerto del Mar del Norte, Drechtsteden, el Puerto de Amberes y De Vlaamse Waterweg, que están desarrollando un plan para establecer un sistema único de energía eléctrica que abastezca a la navegación interior y a los cruceros fluviales mientras los buques están amarrados.

El objetivo es apoyar los objetivos de sostenibilidad de la región favoreciendo el transporte de carga fluvial y reducir el tráfico de camiones para disminuir las emisiones que este medio de transporte por carretera genera. En el último trimestre de 2020, la Autoridad Portuaria de Rotterdam publicó una licitación europea que, en última instancia, conducirá a la selección de un contratista para estos servicios.

PROYECTOS CON AYUDA EUROPEA

A retos comunes, soluciones conjuntas. La respuesta de los puertos a las directrices europeas se cristaliza en forma de consorcios, acuerdos y el desarrollo de pilotos comunes encaminados a convertir a los puertos en punta de lanza de la sostenibilidad.

Un ejemplo de este tipo de colaboración es el de PIONEERS, Portable Innovation Open Network for Efficiency and Emissions Reduction Solutions, liderado por el puerto de Amberes y con la participación de Barcelona, ​​Constanza (Rumania) y el puerto interior de Venlo (Países Bajos).

Estos puertos y otros 46 socios trabajarán codo con codo para desarrollar soluciones concretas que reduzcan las emisiones de carbono en el sector. En concreto, y desde fines de 2021, está previsto que se desarrollen 19 proyectos de una duración de cinco años y cuatro áreas: la producción y el suministro de energía renovable, el diseño de puertos sostenibles, el cambio modal y la optimización de flujos, y la transición digital.

Este proyecto recibe subvenciones del programa europeo Horizonte 2020 en el marco de la convocatoria Green Deal.

Otra iniciativa europea con una destacada colaboración entre puertos es EALING (European flagship Action for coLd ironING in ports), que tiene como objetivo acelerar el despliegue efectivo de soluciones OPS (Onshore Power Supply) en los puertos de la Unión Europea para implementar un mínimo de 30 instalaciones en los 16 puertos adheridos al proyecto y que se sitúan en el océano Atlántico y los mares Mediterráneo y Negro.

Los puertos serán el escenario de pilotos que aceleren la implantación de soluciones OPS que definan los estudios técnicos, legales y regulatorios para la transición a la electrificación de estos puertos. EALING tiene una duración de 36 meses y es un proyecto del Mecanismo “Conectar Europa”.

ASOCIACIONES Y REDES ESTRATÉGICAS

Las asociaciones portuarias tradicionales como la Asociación Internacional de Puertos (IAPH, su sigla en inglés), la Organización Europea de Puertos Marítimos (ESPO, su sigla en inglés) o Medcruise, por citar unos ejemplos, intentan defender los intereses de sus asociados ante estamentos, en general supranacionales, como puede ser la Comisión Europea, actuando como lobby y representando a sus miembros de forma colegiada.

Sin embargo, recientemente se están desarrollando nuevos tipos de asociación, que en muchos casos no llegan a adoptar siquiera una estructura jurídica, actuando más como un “club de amigos” con intereses comunes, más focalizados en compartir conocimientos y experiencia que en la función de representación o lobby tradicional.

Por ejemplo, desde 2016, y a iniciativa de los puertos de Hamburgo y Los Ángeles, ChainPORT ejerce como la principal red transnacional entre los principales puertos inteligentes del mundo, formada por Amberes, Barcelona, Busan, Felixstowe, Indonesia, Montreal, Panamá, Singapur, Shanghai, Shenzhen y Rotterdam.

El objetivo es compartir innovaciones o cuestiones estratégicas para fomentar un aprendizaje común para después compartirlo con todos los integrantes. Algunas de estas áreas hacen referencia a la revolución digital en los puertos, gestión de la ciberseguridad, el uso eficiente de las infraestructuras portuarias existentes y la optimización de la toma de decisiones desde la óptica de la inversión.

Otra iniciativa llevada a cabo desde ChainPORT es la publicación de estas mejores prácticas, como el manual publicado en 2020 “Aprovechando las soluciones digitales para gestionar una crisis” (Leveraging Digital Solutions for Crisis Management), descargable para aquellas autoridades portuarias que quieran avanzar en convertir a sus puertos en instalaciones inteligentes.

Fuente: https://porthink.com/
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