Asoportuaria y el Distrito de Barranquilla advirtieron este lunes que las pérdidas por el bajo calado del canal de acceso al puerto son multimillonarias, debido a que buques de gran magnitud no puede arribar a la ciudad.

Tanto la entidad, como la administración distrital, le exigieron a la draga Jan De Nul, que adelanta los trabajos, retomar las operaciones debido a las pérdidas incalculables y, además, la ciudad pierde credibilidad en el mercado internacional.

Clemente Fajardo, vicepresidente de asuntos corporativos del grupo Petromag, señaló que hay alarma “por las graves afectaciones” que han tenido las instalaciones portuarias, producto de un “dragado ineficiente (…) Bajo ninguna circunstancia es aceptable que Jan De Nul, después de tener un contrato tan abultado, deje abandonada la zona portuaria de Barranquilla”.

De igual manera, agregó que: “Cada día que se pierde de profundidad en el Puerto de Barranquilla genera falta de competitividad para la ciudad, aumento de precios de todos los productos para los barranquilleros y pérdidas para las empresas”.

Añadió que han pedido el cumplimiento estricto de las condiciones que están contempladas en los contratos de concesión portuaria. “El dragado no se puede contratar solamente para remover sedimento, se necesitan estudios y saber qué obras necesita la zona portuaria. Todas esas cosas se deben hacer en el menor tiempo y no esperar que haya una APP porque la zona portuaria no puede esperar”, sostuvo Clemente.

¿Cómo solucionar la crisis en el Puerto de Barranquilla?

Desde el pasado 25 de junio el sector portuario de Barranquilla vive una nueva crisis por el bajo calado operacional del canal navegable que llegó a solo 6,7 metros, el más bajo en los últimos 30 años. La situación es muy grave por lo que más de 10 buques han tenido que ser desviados a los puertos vecinos. En cifras, más o menos el 80 % de la operación general se encuentra restringida.

Lastimosamente, el Puerto de Barranquilla se vuelve noticia cada pocos días debido a encallamientos de buques o desvíos de otros. El incidente más reciente se registró con el buque Amber Bay, con bandera de Hong Kong, que encalló cuando transportaba 10.000 toneladas de asfalto. Para removerlo fue necesaria la intervención de tres remolcadores.

Para tratar de solucionar temporalmente la emergencia, en las primera horas de este viernes la draga Taccola empezó su operación en la zona Bocas de Ceniza, y se espera que pueda remover unos 140 mil metros cúbicos de sedimentos del canal. Pero esta contratación de emergencia, una más en los últimos meses, es vista por muchos actores como una simple solución temporal que lo único que hace es echar a la corriente cientos de millones, porque el problema de fondo persiste.

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SEMANA dialogó con tres actores del gremio portuario, quienes dieron su opinión y recomendaciones sobre temas como el dragado, los caminos para superar la actual crisis, la posibilidad de un puerto de aguas profundas y la esperada APP del río Magdalena.

Según Lucas Ariza, director ejecutivo de Asoportuaria, el gremio de los concesionarios portuarios, el cierre de las últimas tres semanas ha generado pérdidas por más de 4 millones de dólares y se han dejado de movilizar unas 100.000 toneladas.

El representante de Asoportuaria cree que es insuficiente el modelo de dragado que se ha venido aplicando, más allá que los trabajos actuales puedan generar un impacto positivo a corto plazo.

Un punto clave, señala, es que debido a que no hay un dragado permanente no se cuenta con capacidad de análisis, estudio y de predictibilidad sobre la sedimentación, lo que no da garantías necesarias.

“El dragado debe ser mayoritariamente preventivo y no correctivo. La APP la vemos como una solución estructural porque concluye obras hidráulicas que van a ayudar a que el río expulse la mayor cantidad de sedimento”, indicó.

Sobre el proyecto del puerto de aguas profundas, Ariza señaló que este existe hace 30 años y no se ha podido materializar. Por eso ve con buenos ojos la propuesta de la Alcaldía de Barranquilla que busca darle mayor factibilidad con una primera fase con un muelle de atraque que permita la llegada de buques de mayor calado a hacer una transferencia de carga, para que otro de menor calado o barcazas puedan entrar a los terminales, ya que se puede contar con la infraestructura de almacenamiento y logística que ya existen.

En opinión de René Puche Restrepo, presidente del puerto de Barranquilla, las condiciones de navegabilidad en el canal de acceso a la zona portuaria de Barranquilla vienen empeorando desde hace 5 años aproximadamente, y desde 2015, cuando empezaron las obras del nuevo Puente Pumarejo, se empezó a experimentar una inestabilidad en el canal por lo que el Invías contrató un estudio de impacto hidráulico cuyos precarios resultados se conocieron varios años después.

Según las cuentas del dirigente portuario se han invertido cerca de 100.000 millones de pesos en dragados y se han removido varios millones de metros cúbicos de sedimento; sin embargo, los 6,7 metros de calado operativo actuales son las peores condiciones de la historia, lo que demuestra una falta de planeación por parte de los actores que intervienen y que son responsables por garantizar el debido mantenimiento al canal de acceso.

Para el presidente de Puerto de Barranquilla, en estos momentos se requiere nuevamente realizar un dragado de adecuación a todo el canal de acceso, el cual, dice, debe ser complementado con la presencia de una draga permanente en Barranquilla que permita mantener profundidades adecuadas hasta que el proyecto de navegabilidad del río Magdalena (APP) sea una realidad y el contratista haya tomado control sobre el mantenimiento del canal de acceso y reconstrucción de las obras rígidas necesarias (tajamares, dique direccional, entre otras obras que son parte de la APP).

Fuente: https://www.semana.com/economia

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