Los aeropuertos Camilo Daza, de Cúcuta (Norte de Santander); Palonegro, de Lebrija (Santander); Simón Bolívar de Santa Marta (Magdalena) y El Dorado, de Bogotá, concesionados por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), recibieron las certificaciones Safeguard y ‘Check in certificado – Covid 19 Bioseguro’, entregadas por Bureau Veritas y el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, respectivamente.

“Con estas certificaciones les garantizamos a los viajeros que en nuestras terminales estamos cumpliendo con todos los protocolos de bioseguridad, expedidos por el Gobierno nacional para los vuelos comerciales domésticos. Además, así, estamos dando un paso más hacia la reactivación económica del país y en particular favor del sector turístico”, explica la ministra de Transporte, Ángela María Orozco.

A la fecha, el Gobierno nacional, a través de la Aerocivil, ha certificado a 15 aeropuertos en el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad para la operación aérea. Adicionalmente, autorizó seis nuevas rutas de vuelos comerciales desde y hacia el aeropuerto Internacional de ‘José María Córdova’, en Rionegro (Antioquia): Lebrija, Cúcuta, Pereira, San Andrés, Manizales y Armenia.

El pasado 18 de agosto, ya se reactivaron las operaciones aéreas desde el aeropuerto José María Córdova de Rionegro, desde y hacia Pereira y Bucaramanga. Igualmente, solo con el plan  entre las terminales Bucaramanga y Cúcuta, en 50 vuelos, se han movilizado más de 850 pasajeros desde el 21 de julio.

Reactivando la economía regional

En este proceso de reinicio de vuelos comerciales, trabajadores como Liliana Rueda, quien lleva 10 años en el Aeropuerto Internacional Palonegro, son protagonistas. Para ella, que siempre había estado rodeada de pilotos, auxiliares, aviones y maletas, era impensable alejarse por más de 20 días del intenso movimiento de la terminal.

Sin embargo, por la pandemia, en marzo pasado y durante cuatro meses, los aeropuertos del país debieron limitar sus operaciones a las de carga y vuelos humanitarios. Obviamente, la labor de Liliana, en el punto de atención al usuario, también se vio casi paralizada por la ausencia de pasajeros. Por eso, la noticia de que el Palonegro junto con el aeropuerto Camilo Daza, ubicado en la ciudad de Cúcuta, eran los elegidos para el plan piloto fue muy alentadora para ella y sus compañeros.

“En este ocasión he tenido la posibilidad de estar más tiempo con mi hija y mi esposo, pero extraño mucho el agite normal de mi trabajo. Que reactiven los vuelos es una muy buena noticia para todos”, asegura esta joven natural de San Vicente de Chucurí (Santander).

Liliana regresó de lleno a trabajar a la terminal el pasado 20 de julio, “extraño no ver el movimiento de antes. Ahora, gran parte del día se ven solos los pasillos y los módulos. Vemos únicamente movimiento en las mañanas. Me da nostalgia recordar cómo era antes el Palonegro. Era muy concurrido y ruidoso”, dice.

Y es que su dinámica diaria cambió. Ya no está en su módulo esperando las consultas de los usuarios, ahora hace parte del equipo que recibe a los pasajeros en la única puerta dispuesta para el ingreso.

También le puede interesar: Economía colombiana cae un 15,7% en su PIB durante el segundo trimestre

Liliana debe llegar al aeropuerto con tiempo suficiente para que le tomen la temperatura, hacer el reporte de salud, desinfectar elementos personales y cambiarse la ropa de calle por el uniforme, así como adaptarse a todas las medidas de bioseguridad: tapabocas, máscara y guantes. Además, debe sacar tiempo para lavarse las manos con frecuencia o hacer uso de los 15 dispensadores de gel antibacterial dispuestos en la terminal.

“Estoy pendiente de que los viajeros cumplan con las medidas de autocuidado como el correcto uso del tapabocas y el distanciamiento social de dos metros. Además, los ayudo a ubicarse en las instalaciones, pues hay mucha gente que por primera vez está viajando debido a que los pasajes están favorables”, explica esta tecnóloga en gestión empresarial

Liliana asegura que siente tranquila en el aeropuerto, ya que ella y la terminal están adoptando todas las medidas de bioseguridad para garantizarles tanto a trabajadores como a los viajeros su salud y bienestar.

“Todos estamos haciendo un gran esfuerzo para cuidarnos y cuidarlos en las instalaciones. Los pasajeros pueden transitar con tranquilidad y la confianza de que estamos velando por su salud”, puntualiza la santandereana.

Fuente: https://www.ani.gov.co/
Compartir