Mientras plataformas de movilidad compartida como Uber pasan por un momento difícil ante la ausencia de normas para el transporte privado mediado por tecnología, un emprendimiento argentino fijó sus ojos en Colombia y llegó al mercado con la propuesta de reducir la inseguridad con un servicio solo para mujeres.

Sara LT surgió en 2017 en Buenos Aires (Argentina) y busca plantear una opción más confiable para las mujeres, población afectada por la violencia de género. Además de estar en tierra gaucha, los emprendedores optaron por llegar también a Guatemala, con la esperanza de que su solución sea parte del cambio.

Carlos Uribe, gerente general de la compañía, asegura que “de cada diez personas que usan una plataforma digital para transportarse siete son mujeres”. Investigaciones propias de la aplicación también señalan un panorama en que las conductoras no siempre se sienten cómodas con la persona a la que recogen, pero que cuando se trata de otra mujer, el ambiente es más tranquilo. Según Sara LT, lo mismo les ocurre a las pasajeras.

Las mujeres, en Argentina y en otros países de América Latina, se enfrentan al acoso callejero, a la violencia sexual y, en los peores casos, al feminicidio.

Según la ONG La Casa del Encuentro, cada 32 horas en promedio una mujer es asesinada en Argentina por el hecho de ser mujer. Allí la plataforma logró 40.000 descargas en su primer año. Y más de 3.000 mujeres solicitaron unirse como conductoras.

Las cifras en Colombia, según Sisma Mujer, basado en datos de la Dijín de la Policía Nacional, dicen que en 2018 se reportaron 171 mujeres víctimas de feminicidio y que en 2019, hasta mediados de noviembre, se reportaron 146 casos. Además de 26.065 exámenes médico legales realizados por supuestos hechos de violencia sexual, de los cuales el 85,6 por ciento corresponde a mujeres.

Pero ¿qué tanto una aplicación como estas puede garantizarles seguridad a las mujeres que la usan?

Según Uribe, “el riesgo siempre va a estar presente, donde hay más de dos seres humanos reunidos hay riesgos. Por ejemplo: los riesgos de convivencia; sin embargo, hay algo que se llama equidad de género y las mujeres entre sí se cuidan y se apoyan, así que partiendo de ese principio creemos firmemente en el proyecto”.

Hay algo que se llama equidad de género y las mujeres entre sí se cuidan y se apoyan, así que partiendo de ese principio creemos firmemente en el proyecto”

En la aplicación Sara LT se empieza por verificar la identidad de sus usuarias. En el caso de las conductoras, se realiza una evaluación de las condiciones del vehículo, la documentación y el histórico de multas, entre otros requisitos, como tener entre 21 y 65 años y manejar un vehículo de menos de 10 años de antigüedad.

En el caso de las pasajeras, la plataforma verifica su identidad y género por medio de su documento de identidad, el cual es validado por el equipo humano de la plataforma. Además, solo pueden viajar acompañadas de otras mujeres. Es decir, no hay acceso a hombres y solo se hace una excepción cuando se trata de menores de 16 años.

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Por el momento, en Colombia y Guatemala la plataforma únicamente está habilitada para la inscripción de conductoras, pero se espera que a principios de 2020 todas las usuarias puedan descargarla, inscribirse y tomar el servicio.

El plan de Sara LT a corto plazo es expandirse a países como Perú, Chile y Uruguay. Y no descartan en el futuro poder llegar a Norteamérica y Europa.

Con el lema ‘Viajemos tranquilas’, tienen el ambicioso proyecto de que las cifras de violencia de género dentro del servicio público disminuyan en cada país al que llegan.

Uber es otra plataforma que está intentando aportar en la disminución de casos de agresión a la mujer en estos servicios. Según comenta Charlotte Serres –responsable de Operaciones de Seguridad y Confianza de Uber para América Latina–, “en 2018 se presentaron 82 caso diarios en promedio de violencia sexual, que en su mayoría son mujeres”.

Es por esto que mediante alianzas con organizaciones como Ni con el Pétalo de una Rosa, Vital Voices y Promundo buscan realizar charlas informativas a socios conductores de Uber en Colombia que incentiven el trabajo femenino en la plataforma, sensibilicen a los socios conductores sobre temas como el abuso sexual y los capacite en prevención de la violencia contra la mujer.

Otras aplicaciones, como Beat, Didi y Cabify, han tomado medidas en sus respectivas plataformas para que las personas que se encuentren en cualquier tipo de problema –un accidente, un robo o una agresión– puedan acceder a un botón de seguridad que los comunique con las líneas de emergencia y sean atendidos.

Las plataformas reciben una notificación que les permite contactarse con el usuario y ayudarlo a solucionar su inconveniente. Además, el usuario puede compartir su viaje con amigos y familiares para que estos conozcan su ubicación.

Pero, aparte de los problemas de seguridad presentes para las mujeres, existen otras dificultades que tiene que enfrentar el equipo de Sara LT.

En los últimos días, varias plataformas de movilidad se han visto afectadas en el país por problemas de legalidad después de que la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), basada en una demanda de Cotech –empresa que representa a Taxis Libres–, manifestara que Uber incurrió en competencia desleal.

Por ahora, Sara LT no ha empezado a prestar el servicio y se encuentra en proceso de incursionar en el mercado colombiano, esperando poder operar sin problemas legales que afecten su funcionamiento.

Fuente: https://www.eltiempo.com/

YESHICA ORJUELA TORRES
REDACCIÓN TECNÓFERA​@YeshicaT

 

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