Los centros de distribución deben orientarse mucho más hacia la inversión tecnológica que a la mano de obra intensiva, sostiene Hélcio Lenz, director de gestión para Latinoamérica de Körber, empresa global de tecnología para la cadena de suministro y automatización de centros de distribución.

En un artículo de The Logistics World, el tema es abordado por el ejecutivo de esta firma de origen alemán que abrió recientemente sus oficinas en México para atender a sus clientes mexicanos y centroamericanos. Sus planes para la región incluyen hacer crecer su estructura interna y duplicar su cartera para fines de 2023.

“En Latinoamérica se acostumbra soportar el crecimiento de las operaciones logísticas con el uso intensivo de mano de obra, pero eso no es sustentable. Si bien poner más gente a procesar las órdenes aumenta el volumen, no favorece la velocidad de procesamiento”, explicó. Además, cabe considerar la escasez de personal y los altos índices de rotación que presenta la industria. Si a esto se suman los problemas que vive América Latina, como la infraestructura insuficiente, la incertidumbre política o los choques económicos, la tarea se torna aún más compleja.

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Es en este marco que las soluciones tecnológicas para la cadena de suministro han cobrado una mayor relevancia, pues contribuyen a cumplir las expectativas de los clientes, al tiempo que permiten a las empresas mantener su rentabilidad, incrementar su productividad y ser más competitivas.

¿Cómo alinear los elementos tecnológicos a favor de las organizaciones? Para Lenz, estas son las cinco recomendaciones que seguir para lograrlo:

  • Obtener e interpretar la información. Los datos ayudarán a los ejecutivos a afinar la operación de los centros de distribución, que son el corazón de una cadena de suministros. Y esta información tiene como fuente primaria al warehouse management system. Tener una solución implementada, recolectando información y procesándola de manera inteligente brinda puntos clave a los tomadores de decisión. Sin embargo, advierte el directivo, es necesaria la presencia de buenos gestores y analistas logísticos para llegar a las conclusiones estratégicas. “Son absolutamente esenciales. Nosotros lo que hacemos es brindarles buenas herramientas para que trabajen”.
  • Encontrar áreas de mejora. Hay quien ve a los centros de distribución como una gran caja de la que entran y salen mercancías. Pero dentro de las cuatro paredes del almacén suceden muchos subprocesos simultáneos que hacen que la cadena de suministro funcione.
  • Invertir en la tecnología adecuada. Las tecnologías para la gestión de la cadena de suministro, como el WMS, el voice picking o los robots móviles autónomos (AMR por sus siglas en inglés) contribuyen a que las empresas crezcan. Pero hay que saber elegirlas y asegurarse de que estén adaptadas a las necesidades actuales y futuras de las organizaciones. “Una solución muy sencilla puede convertirse en una restricción que frene el desarrollo de la empresa”, apunta el directivo. El consejo de Lenz es que, antes de invertir, se evalúe la madurez de la logística y los procesos en almacenes. Así se podrá elegir la tecnología que se ajuste mejor a la operación y proyecciones de la empresa.
  • Elegir al proveedor tecnológico ideal. Con miras a que sea una inversión rentable a largo plazo, la tecnología que se seleccione debería tener entre cinco y diez años de uso. Incluso la firma alemana tiene clientes que se remontan hasta veinte años. Pero no se trata solo de qué tecnología utilizar, sino de qué empresa se elige como socio estratégico. Para ayudar en el proceso, el directivo sugiere plantearse cuestiones como si la empresa proveedora tiene suficiente solidez y continuidad, si invierte en el desarrollo continuo de su solución y cuál es la capacidad de adaptabilidad de la solución.
  • Preparar a la empresa para la transformación. Para aprovechar todas las oportunidades planteadas, el modelo operativo y organizacional deben estar en el punto ideal. Típicamente, los almacenes emplean a mucha gente, por lo que la gestión del cambio es una cuestión crítica para el éxito. “Todas las empresas que piensan en implementar o cambiar tecnologías como un WMS deberían preocuparse por hacer una buena gestión del cambio”, advierte Lenz. “Esto garantiza que la gente esté dispuesta a participar en la iniciativa”, afirma.

Fuente: https://porthink.com/

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