El aeropuerto de Sídney pedirá a los pasajeros un reconocimiento facial en vez de pasaportes; es una iniciativa pionera, pero hay serias cuestiones sobre nuestra privacidad.

Viajar en avión puede ser un proceso más largo y tedioso de lo que nos gustaría; y buena parte de culpa la tiene la seguridad añadida que tiene este medio de transporte. Especialmente cuando cruzamos fronteras, la necesidad de presentar nuestro pasaporte, escanear nuestro equipaje y nuestro cuerpo, además de otros chequeos, puede enfadar a cualquiera.

Pero, ¿y si pudiésemos automatizar todos esos procesos, sin perder seguridad? Es la cuestión que el aeropuerto de Sídney quiere responder, al aprobar un experimento que hará que los pasajeros no tengan que presentar el pasaporte; en vez de eso, sólo tendrán que permitir un escáner de su cuerpo.

Reconocimiento facial en vez de pasaportes, la idea del aeropuerto de Sídney

Las pruebas se realizarán en un número limitado de pasajeros de la aerolínea Qantas que pasen por el aeropuerto de Sídney. Estos clientes podrán hacer check-in, facturar su equipaje, llegar a la sala de espera y embarcar en el avión sin necesidad de mostrar su documentación en ningún momento.

En vez de eso, los oficiales del aeropuerto usarán escáneres biométricos para “procesar” a los viajeros de manera rápida y sencilla. En concreto, se usará un sistema de reconocimiento facial, por lo que, en las entusiastas palabras del CEO del aeropuerto, “nuestra cara será el pasaporte”.

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El enfoque de la empresa es evidente: los escáneres biométricos pueden servir para agilizar el proceso y ofrecer un servicio mejor; habla de un futuro en el que no tendremos que ponernos a buscar nuestro pasaporte o nuestro billete, y en el que ni siquiera tendremos que pasar por trámites de equipaje. Sólo llegaremos al aeropuerto, embarcaremos e iniciaremos nuestro viaje, sin hacer nada.

Como era de esperar, la idea ya ha recibido duras críticas. Especialmente porque el gobierno australiano ha invertido, y está muy interesado, en estas pruebas; todo, como parte de un posible proceso para implementar tecnología similar en espacios públicos. Ya hay quien lo compara con el reconocimento facial implementado en China, asociado con un sistema de“puntuación social”.

Fuente: https://omicrono.elespanol.com

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