Tesla ha admitido un segundo accidente mortal en un coche que chocó el pasado 23 de marzo en una autopista en California, cuando llevaba activado el piloto automático. El siniestro provocó la muerte del conductor -quien en el momento del siniestro no controlaba el vehículo-, que falleció en un hospital cercano poco después del accidente.

Se trata del segundo siniestro de este tipo en el que está involucrada la compañía de Elon Musk. El primero se produjo en 2016, cuando el dueño de un coche Tesla S perdió la vida mientras el auto llevaba el piloto automático y conducía muy deprisa.

Este accidente se produce después de que hace unos días un vehículo de Uber sin conductor atropellase a una mujer de 49 años en Arizona.

Según ha asegurado la compañía en un comunicado, los registros del vehículo Tesla mostraron que el piloto automático se había activado momentos antes del accidente. “El conductor [de 38 años] había recibido varias advertencias prácticas visuales y audibles antes en la unidad y las manos del conductor no se detectaron en el volante durante los seis segundos previos a la colisión”, afirma el texto.

El piloto automático es un sistema por el que el coche acelera, frena, mantiene una velocidad constante y la distancia con el vehículo que le precede y toma las curvas por sí mismo. El sistema permite a los pilotos retirar sus manos del volante durante periodos prolongados de tiempo, aunque Tesla específicamente exige a sus usuarios que mantengan “en todo momento” las manos en el volante.

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“El conductor tuvo unos cinco segundos y 150 metros de visibilidad sin obstáculos de la división de hormigón, pero los datos del vehículo muestran que no reaccionó”, prosigue el comunicado. El fallecido ha sido identificado como Walter Huang, que trabajaba como ingeniero para Apple.

Tesla alega en su defensa que la razón por la que el accidente ha sido tan grave es porque la barrera de seguridad vial para dividir los carriles había sido aplastada en otro accidente y no había sido reparada. La compañía argumenta que está trabajando con los investigadores para ver lo que ha sucedido y prevenir incidentes similares en el futuro.

El siniestro ha provocado el desplome en Bolsa de la compañía en las últimas jornadas, que ha perdido un 16% de su cotización en Bolsa.

Además, el Model X, tras el impacto en que también se vieron involucrados dos vehículos más, se incendió con el consiguiente peligro de toxicidad del material de las baterías al ser un coche eléctrico.

Fuente: http://www.elmundo.es

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