Luego de casi una década de crisis, las flores colombianas retoman su liderazgo en mercados como Estados Unidos y Japón y los empresarios del sector empiezan a ver mejores perspectivas. Este es el panorama.

Lentamente, las perspectivas de los empresarios del sector floricultor han venido cambiando luego de prácticamente 10 años de una difícil coyuntura económica generada por el proceso revaluacionista que vivió el país y que obligó a la reorganización empresarial de por los menos 60 compañías del sector, además de la desaparición de muchas otras.

Aunque la devaluación empezó a partir de 2014, muchas empresas no pudieron sacarle todo el “jugo”, debido a que muchos empresarios habían hecho coberturas cambiarias. El panorama hoy es más claro y la actual tasa del cambio pone en un terreno positivo a las empresas del sector.

Si bien, según datos de la Asociación Colombiana de Exportadores de Flores (Asocolflores), entre enero y febrero de este año se generaron exportaciones por valor de US$216,6 millones y 37.148 toneladas, representando una disminución de 5,1% en valor y 7% en volumen con respecto al primer bimestre de 2016, un mes después el panorama mejoró.

Al sumar categorías de productos frescos medidas por el Dane, como flores y capullos, rosas, pompones, hortensias, claveles miniatura y crisantemos, todos ellos cortados para ramos o adornos, las exportaciones representaron US$360 millones entre enero y marzo, frente a US$340 millones registrados en igual lapso del año anterior, lo que evidencia un crecimiento de 5,8%.

Estos resultados se dieron a pesar de algunos factores que han incidido en el precio del producto, pues países como Rusia y Japón a donde se exportan 5% y 4%, respectivamente, devaluaron sus monedas más que el peso, lo que hizo necesario bajar los precios. Además la demanda bajó en estos dos mercados.

Aquí se presentó una situación particular y es que Ecuador exportaba a estos mercados alrededor de 30% y, con la baja en su demanda esa oferta se fue para Estados Unidos, mercado que representa 78% de las exportaciones colombianas, lo que también generó una reducción en los precios.

Reacomodo

Este sector, que se ha venido diversificando en la geografía colombiana, pues ya hoy Antioquia representa 27% del área sembrada, mientras Bogotá sigue liderando la actividad, ha avanzado, resultado de una serie de estrategias implementadas en las épocas de “vacas flacas”. Los empresarios debieron reacomodar sus negocios, sus canales de venta, los mercados de exportación y las especialidades de producto.

Actualmente, el sector floricultor exporta a 90 países, pero hay empresas que solo venden a Estados Unidos, aunque hay países como Japón que han ganado importancia gracias a la especialización de su demanda, lo que ha convertido a Colombia en uno de los principales jugadores en el negocio de claveles y miniclaveles.

Según un empresario que vende al país asiático más de 50% de la producción de su compañía, el mercado japonés es serio y especializado, razones que han motivado a que por lo menos una docena de compañías nacionales hayan estrechado relaciones comerciales en los últimos años.

Los claveles son una flor apetecida en países como Alemania, China y Singapur, en donde la empresa también comercializa sus productos. Esta diversificación le permite tener por lo menos 10 o 12 fiestas importantes durante el año, por lo que la producción y comercialización no se frena. En Japón, la empresa les vende a importadores que se encargan de distribuir el producto en supermercados y floristerías.

Rumbo a Estados Unidos

Si bien estos mercados han tomado fuerza, Estados Unidos sigue siendo el principal socio comercial de los floricultores colombianos, siendo la rosa uno de los productos más demandados, como los bouquets que brindan valor agregado y es un producto que no lo ofrecen otros países, manifiesta Augusto Solano, presidente de Asocolflores. Esto hace que Colombia siga siendo muy competitivo frente a países como México, Holanda y China, entre otros.

Las temporadas de San Valentín y Madres representan 25% del volumen total de exportación anual, la cuarta parte del total exportado por los empresarios del sector.

Al término del año pasado, el área aproximada de producción de flores de exportación fue de 7.000 hectáreas, según el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), siendo las rosas las principales especies sembradas, con una participación de 37%, clavel con 15%, hortensia representa 14%, crisantemo alcanza 12% y alstroemeria (astromelias) 5%. Sin embargo, el crisantemo mantiene su tercer lugar en términos de volumen de exportaciones por encima de la hortensia.

Las exportaciones de flor del departamento de Cundinamarca aumentaron 1,4% en valor y 5,1% en volumen en 2016, frente al mismo periodo de 2015. Por su parte, las exportaciones de flor desde Antioquia mostraron un crecimiento de 3,4% en valor y 9,6% en volumen, mientras las ventas externas de otros departamentos mostraron una caída significativa.

Augusto Solano espera que Estados Unidos no modifique las políticas comerciales con Colombia, para de esta forma estrechar la relación comercial que les ha permitido a los empresarios del sector mantenerse en un mercado complejo y competido.

Las mejores condiciones del sector les ha permitido a las empresas aliviar su carga financiera, que se creó durante 10 años de revaluación y, sobre todo, empezar a desatrasarse en inversiones, no solo en tecnología sino en innovación, pues este es un sector que se mueve con la moda.

“Todas las flores tienen regalías de propiedad intelectual, todo está patentado y registrado, salvo las flores tropicales y las hortensias”, dice Augusto Solano, quien asegura que hay optimismo frente a los meses venideros.

Los empresarios esperan que las flores colombianas sigan siendo protagonistas en los mercados externos.

Preocupaciones

Son varias las preocupaciones que tienen los empresarios del sector. El tema de la mano de obra sigue siendo un reto porque, por un lado, ha escaseado en la época de las temporadas altas; y, por otro, no es barata para competir con países como Kenia y Etiopía, en los que pagan US$3 y US$1 el día, respectivamente, dice Augusto Solano.

Actualmente esta actividad genera alrededor de 130.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos, de los cuales 35% es ocupado por hombres y el restante 65% por mujeres, 64% de ellas madres cabeza de familia. Otro aspecto preocupante en este momento en particular es el clima, pues el exceso de lluvia y la falta de luz han afectado la producción. A esto se suma que viene una época en la que el volumen de ventas es menor y a más bajos precios, debido a que en Europa y Estados Unidos llega el verano, lo que les permite sembrar a cielo abierto, registrándose abundancia de flores.

Fuente: dinero.com

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