La consultora suiza Billentis, que una vez al año elabora un Reporte Global de Facturación Electrónica, da a conocer su versión 2017, posicionando a Colombia como uno de los país con mayor incidencia en la aplicación de la facturación electrónica en la región. Desde que la DIAN anunció el nuevo rol que tendría la facturación electrónica en el país aceleró el proceso de adaptación equiparándose con países como Chile y Perú.

La forma en que ha crecido el servicio de facturación electrónica en el mundo es reveladora: a comienzos del 2000 había apenas 15 prestadores de este servicio en el orbe, mientras que a 2017, los operadores llegan a 1.500, moviendo un mercado de US$ 3,6 billones.

Este crecimiento no responde solo a tecnologías más maduras y nuevos modelos de negocio que colocan a los sistemas IT en el centro de la gestión y administración de las empresas. También a exigencias globales y ciudadanas en término de transparencia (Compliance) y Gobiernos Corporativos, nuevas regulaciones gubernamentales que buscan combatir la evasión en diversas partes del mundo, nuevos paradigmas de colaboración entre distintos ‘stakeholders’ y a la demanda por parte de las empresas de nuevos documentos, procesos y servicios de valor agregado y en donde la facturación electrónica ya no es suficiente (tal como lo realiza Gosocket en su Marketplace).

Sin embargo, en tiempos en que la transformación digital debiera ser un imperativo y no una opción, aún el 90 % de las facturas emitidas en el mundo son procesadas manualmente.

Latinoamérica es la región más avanzada -seguida de Asia-, gracias a las iniciativas que han tomado sus gobiernos en la materia, en los últimos años. Para 2017, en la región, se espera una tasa de crecimiento de 32 % en el uso de la facturación electrónica siendo Brasil, Chile, México y Perú los que están liderando el avance.

Fuente: https://colombiadigital.net

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