Un investigador holandés afina la posibilidad de construir pistas circulares para descongestionar los aeropuertos y ser más amigables con el ambiente…

“Hay una gran demanda por nuevos aeropuertos. La gente quiere volar y los aeropuertos están muy congestionados. La pista circular es una forma más eficiente de manejar ese tráfico”. La frase es de Hans Hesselink, investigador del centro aeroespacial de Holanda y quien lidera el proyecto para la construcción de aeropuertos con pistas circulares, una idea que aunque no es del todo nueva se ha venido perfeccionando en los años recientes.

De acuerdo a Hesselink, el manejo del tráfico no es la única bondad de esta pista en la que pueden despegar y aterrizar a la vez hasta tres aviones. “Los aviones pueden aterrizar y despegar en determinados puntos del círculo para asegurarse de que no tendrán vientos cruzados, solo viento en contra”, explicò el experto a la BBC, para sustentar las mejoras en seguridad que ofrecen este tipo de pistas.

“Los pasajeros experimentarán un giro similar a cuando el avión dobla en el aire. Debido a las fuerzas centrífugas, el avión automáticamente irá más despacio y hacia el centro de la pista. Ni los pilotos ni los pasajeros sentirán que están en una montaña rusa, solo usarán una parte de este círculo limitado”, agregó el investigador.

Para Hesselink este tipo de pistas también serán menos contaminantes y ruidosas. “Esto ofrece la posibilidad de quemar menos combustible en la zona de vuelo. También podemos diseñar procedimientos para asegurarnos que el entorno experimente menos ruido. Como tenemos la posibilidad de volar desde y hacia cualquier dirección, podemos decidir por dónde volar y por dónde evitar volar”, aseguró.

Los inconvenientes

Tal y como lo explica la BBC, esta no es la primera vez que se propone la creación de una pista circular. En la década de los 60 se hicieron propuestas que no se hicieron realidad por varias razones. La nueva propuesta, con una pista inclinada con un diámetro de 3,5 kilómetros y que es equivalente a tres pistas rectas tradicionales, también debe enfrentar varios retos para ver la luz.

Para comenzar hay que señalar que los costos de construcción de estas pistas son mayores a los tradicionales. “Por la inclinación lateral que requiere y por una mayor anchura de la pista (98 metros en lugar de 60) y largo (10.000 metros frente a un máximo de 4.000)”, afirmò el investigador holandès a la BBC.

Además el mantenimiento de la misma es mucho más complicado que el de una pista tradicional. Por ejemplo, en caso de accidente habría que cerrar la totalidad de la pista circular, lo que impediría que salieran o llegaran más vuelos de ese aeropuerto.

Este tipo de pistas ocupan un gran espacio, por lo que no se pueden construir en cualquier lugar. Este punto se puede solventar con facilidad si existe una planeación juiciosa que se sume a una firme voluntad por hacerla realidad.

Por último, a pesar de las bondades que explica Hesselink el reto está en encontrar pilotos que sean capaces de aterrizar sus aeronaves en estas condiciones. Nadie está aún preparado para hacerlo, por lo que sería un imperativo hacer un minucioso entrenamiento.

En suma, la pista circular como todas las innovaciones tiene retos que debe superar para que se convierta en un realidad. Lo cierto es que la idea presenta bondades que han de ser analizadas, mientras tanto los investigadores seguirán afinando detalles para que finalmente vean la luz.

Fuentes: http://www.bbc.com/mundo/

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