La semana recién pasada se inauguró en el puerto de Lázaro Cárdenas el Terminal Especializado en Contenedores II, o TEC II, que le permitirá a México alcanzar el 2018 una capacidad de movilización de carga superior de 500 millones de toneladas.

La mega obra de APM Terminals tiene un atractivo importante para la industria, lo que fue mencionado reiteradas veces en estos días: su carácter de recinto semi automatizado, que lo convierte en el primero de América Latina en su tipo. ¿Pero qué significa esto?

Cuando hablamos de sistemas automatizados nos referimos a aquellos sin asistencia del ser humano. Por lo mismo, la implementación de estas transformaciones conlleva un desafío en el ámbito laboral, por la necesidad histórica de apoyo de operadores y estibadores en las faenas portuarias.

Si bien el uso de sistemas automatizados reduce la mano de obra, tienen como factor positivo que suprime la eventualidad y requiere un trabajador portuario especializados y de total dedicación. Y en materia de productividad, los seres humanos se cansan y se distraen, y no operan constantemente en el máximo rendimiento. Un programa, por otra parte, funciona a la misma tarifa sin importar imprevistos. Igualmente, la tecnología también puede hacer que los trabajos sean más fáciles y más seguros, reduciendo el estrés en el lugar de trabajo.

La automatización, por tanto, significa que el equipamiento mecánico, eléctrico o hidráulico usado para movilizar la carga en un terminal es manipulado de forma remota y mediante un software que asegure control y monitoreo de la operación.

Lo anterior tiene incidencia en todas las actividades que ocurren al interior del terminal. Accesos, muelle y almacenes. Todo orientado a obtener rendimientos más eficientes por mejor uso de los recursos.

Por lo tanto, un puerto automatizado puede llamarse como tal cuando sus equipos son manejados bajo esa lógica. Las grúas pórtico, que levantan los contenedores de los buques, los vehículos de transporte que distribuyan los contenedores al interior del patio, y las grúas de apilamiento.

Ubicación y ventajas geográficas y demográficas

La micro zona del delta del Balsas, donde se ubica el puerto Lázaro Cárdenas está enclavada, a su vez, en una región fuertemente económica, conformada por los estados de Michoacán, Guerrero, Querétaro, México, Distrito Federal y Morelos. En ella se asienta el 33 por ciento de la población total del país y participa con el 42 por ciento del Producto Interno Bruto en el ámbito nacional y con el 49 por ciento de la industria manufacturera. La región cuenta con 31 mil 581 kilómetros de carreteras y 36 mil 576 kilómetros de vías férreas. Existen tres aeropuertos internacionales y siete locales, uno de los cuales, local se encuentra a sólo 15 minutos del propio Puerto Lázaro Cárdenas, en tanto que otro internacional está a sólo una hora.

Esta maquinaria puede ser operada por seres humanos o por software. En Chile es por personas, pero en los mega puertos de Europa se opta por lo segundo, a fin de obtener procesos más rápidos y seguros, e incluso en el largo plazo a un costo más bajo.

Fuente: http://www.mundomaritimo.cl

 

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