Además de tratarse de una actividad que requiere de gran eficiencia, la logística relacionada con el petróleo es un proceso que debe poseer grandes dosis de precisión y atención, que garanticen la seguridad y rentabilidad del negocio.

El petróleo y sus derivados son algunos de los elementos de mayor impacto en la vida de millones de personas alrededor del mundo. Las naciones más tecnifi cadas e industrializadas son las más susceptibles a los cambios que se presenten con el “oro negro”.

En una economía global basada en la oferta y la demanda, donde el comercio internacional de todo tipo de materias primas y productos es una constante y la base de una dinámica económica dominante, el transporte, y por ende, los combustibles fósiles, ostentan una gran importancia para el desarrollo normal de un sinnúmero de actividades e industrias.

Bajo esta mirada, no solo se trata meramente de la industria automotriz o la del transporte, como algunos pueden llegar a pensar. El petróleo y sus derivados, y más aún, la disponibilidad constante de estos, afectan a industrias tan disímiles como la de los alimentos, la manufactura, las autopartes, el retail y un largo etcétera que pareciera no tener fin.

Más allá de los daños en términos económicos que trae consigo un posible desabastecimiento de petróleo, existen otros factores que convierten al correcto almacenamiento de este en un elemento crítico dentro de la cadena de suministro de los hidrocarburos.

Tanto el petróleo como sus derivados son agentes altamente contaminantes que pueden acabar con ecosistemas enteros en relativamente corto tiempo. En la historia existen varios ejemplos de lo que un derrame de crudo puede causar a la vida marina, y en general, a la naturaleza.

En consecuencia, todos los procesos que se desarrollan como parte de la cadena de extracción de petróleo y la producción de sus derivados, deben propender por el cuidado del medio ambiente. Esta misión conlleva la adopción de prácticas de seguridad estrictas que garanticen el menor impacto posible en los ecosistemas circundantes a los lugares en donde se lleven a cabo las actividades relativas a la industria petrolera.

Debido a esto, y pese a las medidas en términos de reservas que pueda adoptar la industria de los hidrocarburos y los diferentes gobiernos, la logística en el almacenamiento (el cual se relaciona directamente con la tarea de mantener reservas), transporte y distribución del petróleo se convierte en un elemento fundamental a la hora de mantener los “fl ujos” del crudo constantes y acordes a la demanda de cada economía; además, debe alcanzar altos niveles de seguridad y control que mitiguen los posibles accidentes que se puedan presentar.

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El almacenamiento, parte esencial en la producción de petróleo

Pese a que en algunos casos el almacenamiento de crudo es mínimo debido a la “inmediatez” en los procesos y en el desplazamiento del material extraído a los puntos de producción y transporte, a través de las estructuras de tuberías, este juega un papel de gran importancia dentro de la cadena.

A lo largo de la cadena de producción de petróleo y de sus derivados existen varios procesos que requieren distintos tipos de almacenamiento, para garantizar la efi ciencia y efi cacia en el transcurrir de la tarea de explotación y transformación del crudo.

Se debe también contemplar, además de los momentos de la cadena, la necesidad de mantener reservas y puntos de control que absorban las variaciones del consumo y garanticen el suministro de petróleo durante periodos de tiempo determinados. Esta regulación busca velar por la estabilidad de las economías y por el transcurrir con normalidad en la vida de los ciudadanos.

Se debe tener en cuenta que además de los beneficios en términos logísticos del almacenamiento de crudo, este también permite otros adicionales como la sedimentación de agua y barro del crudo antes de que este sea despachado a través de los diferentes medios de transporte hacia las refinerías.

De acuerdo a esto, y dependiendo del momento específico del cual se hable, el almacenamiento tiene lugar en diferentes puntos de la cadena y cuenta con características particulares que buscan la mayor seguridad y productividad posible.

Almacenamiento del crudo

Pese a los esfuerzos que se dan para reducir el tiempo en la producción de los derivados del petróleo, en general las refinerías no se abastecen directamente de los yacimientos del crudo, por el contrario, este debe ser almacenado en los dos extremos de la cadena de este proceso, es decir, tanto en el lugar de origen (yacimiento) como en el de destino (refinería).

De igual manera, y como unión entre los nodos de esta cadena, yacimiento y refinería, se deben tener en cuenta procesos de transporte (uno de los más críticos y de cuidado de cara a la protección del medio ambiente), los cuales se pueden producir de diferentes maneras. Los buques cisterna y los oleoductos son los sistemas más usados en esta tarea.

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Almacenamiento en la refinería

Las refinerías además del crudo y de los productos terminados tras el proceso de refinamiento, deben mantener almacenados un gran número de elementos necesarios para la producción. Se debe contar con depósitos adecuados y suficientes que alberguen la “materia prima” necesaria para cumplir con los niveles de producción esperados.

Estos sitios de almacenamiento, que brindan flexibilidad operativa a las refinerías, son necesarios tanto al inicio como al final de cada uno de los procesos que se lleven a cabo, es decir, tanto para contener los elementos primarios como para almacenar el producto final.

A fin de mantener las reservas necesarias de cada uno de los productos obtenidos tras el refinamiento, es primordial contar con una estructura de almacenamiento suficiente y adecuada para cada uno de los casos, y que garantice el suministro de producto establecido para dicha refinería.

Almacenamiento de distribución

El abastecimiento de los consumidores en general no puede ser hecho directamente desde la refinería o desde los lugares de almacenamiento destinados para esto. Es necesario un proceso de distribución en el cual la posibilidad de almacenar también juega un importante papel.

Debido a lo anterior, la mejor manera costo-eficiente de distribución se basa en la disposición de un terminal de distribución, surtido desde el lugar de refinación a través del medio de transporte que se disponga, sea este un oleoducto, buque o multimodal.

Este tipo de depósitos, conocidos también como depósito pulmón, por lo general se encuentran ubicados relativamente cerca de los grandes centros de consumo, como lo son las ciudades o las zonas industriales, de manera que el producto refinado sea fácilmente transportado hasta el consumidor final por medio de camiones carro tanques.

Dependiendo del producto, de las condiciones necesarias para su adquisición y de su forma de consumo, se puede presentar un momento intermedio entre el terminal de distribución y el consumidor final, donde también se requieren sistemas de almacenamiento que contribuyan a garantizar el suministro de producto constante.

A lo largo de la cadena de producción del petróleo se presentan diferentes momentos en los que el almacenamiento del crudo, sus derivados y de los elementos necesarios para su refinamiento, es de vital importancia, no solo por la necesidad que representa, sino también por el impacto económico y medioambiental que recae en este.

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Tanques de almacenamiento

Frente a la constante necesidad de almacenar el crudo y sus derivados, los tanques dispuestos para dicho fin juegan un papel de gran importancia, que se ve potenciada en la medida en que su capacidad de almacenamiento y eficiencia sean las adecuadas para cada momento dentro de la cadena.

Estos tanques se clasifican en diferentes tipos dependiendo de tres factores principales: su construcción, el uso o el producto que almacenan. A su vez y para cada caso, existe una subdivisión en la que se encuentran diferentes tipos de tanques, con características particulares, que los hacen más o menos útiles según las necesidades que busquen ser cubiertas.

De igual forma, existen una serie de normas que rigen los lugares de almacenamiento de crudo y que deben ser tenidas en cuenta a lo largo de la cadena de explotación y producción de petróleo así como de sus derivados. Algunas de las más reconocidas son:

  • ASTM American Society for Testing Materials
  • API American Petroleum Institute
  • NFPA National Fire Protection Association
  • STI Steel Tank Institute
  • UL Underwriters Laboratories Inc. (USA)
  • ULC Underwriters Laboratories of Canada

La aplicabilidad de estas normativas depende principalmente de la adopción de las mismas que se decida por parte de las empresas productoras y de los gobiernos de los territorios en los que se lleve a cabo su actividad.

El almacenamiento del petróleo es una de las actividades más importantes dentro de la cadena logística de esta industria, ya que además de actuar como punto de referencia en la medición de despachos de producto, mantener las reservas del crudo y contribuir con la estabilización de la economía particular de la industria y por ende, de las naciones, apalanca todas las demás actividades dentro del proceso de convertir el “oro negro” en la energía que mueve al mundo.

Fuente: http://revistadelogistica.com/

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