El contrato de Asociación Público Privada (APP) que busca recuperar la navegabilidad del río Magdalena de Colombia enfrenta cuatro eventuales casos en su futuro más inmediato, los que van desde que se apruebe el financiamiento de forma definitiva hasta, incluso, ser anulado, informó El Heraldo.

Cabe recordar que el proyecto entró en este nuevo escenario luego de que se revelara el acuerdo que sostuvo Odebrecht, accionista mayoritario del consorcio Navelena al que le fue adjudicado el contrato, con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos para revelar detalles de sobornos a nivel internacional realizados por la compañía. Desde ese hecho en particular comenzó otro periodo de crisis para el proyecto del Río Magdalena que a fines del 2016 había entrado en proceso de caducidad por incumplimiento del cierre financiero.

De hecho, solo hasta el 16 de diciembre Navelena pudo acreditar el cierre del contrato ante la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena (Cormagdalena) con el respaldo del banco japonés Sumitomo Mitsui que le otorgaría un crédito por US$250 millones.

Escenarios posibles

Sin embargo, por estos días la entidad bancaria japonesa se encuentra analizando la decisión de seguir adelante con el crédito y ha condicionado su permanencia a la salida de Odebrecht del consorcio. Esto sería posible si la compañía brasileña cede su participación accionaria en Navelena que es del 87%, a una de las empresas interesadas, que sería Ideal del Grupo Carso, Powerchina o Jan de Nul.

El primer caso que es el más optimista, contempla que el banco ratifique su financiación, que se realice la cesión e inicie la etapa de construcción. Y para firmar el acta de inicio de la etapa es necesario que Sumitomo vuelva a ratificar su decisión y que se apruebe una póliza de todo riesgo para la construcción.

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En el segundo caso, Cormagdalena podría aprobar una extensión de la etapa de preconstrucción si se da una petición por parte del banco. Esta podría ser de, al menos, dos o tres semanas y se legalizaría con la firma de un Otrosí, en este tiempo podría realizarse la cesión de las acciones de Odebrecht.

El abogado y experto en temas portuarios, César Lorduy, explica que la tercera posibilidad podría ser la declaratoria de nulidad en el supuesto de que las autoridades competentes encuentren causales ilícitas en la celebración del contrato.

Por último, el eventual y cuarto escenario es que se declare la caducidad del contrato, previo cumplimiento del proceso sancionatorio, ya sea porque no se cumplió con alguno de los requisitos para el inicio de la etapa de construcción. “En los dos últimos casos deberá realizarse una nueva licitación”, aclaró Lorduy.

Lo que asumiría Cormagdalena

Con esto, el abogado afirma que mientras se realiza la licitación, Cormagdalena debe asumir lo que por ley le corresponde que es el mantenimiento para garantizar la navegabilidad del Río y en especial del canal de acceso. Para ello tendría que replantearse el presupuesto que le fue aprobado para este año, ya que requeriría una suma que bordea los US$13,6 millones.

Fuente: http://www.mundomaritimo.cl

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