Inversiones cercanas a los $2,9 billones dispuso el gobierno nacional hasta 2018 para poner al día las terminales aéreas del país.

Numerosas intervenciones se están realizando en la mayoría de los aeropuertos de Colombia, en los cuales el gobierno nacional ejecuta un plan de inversiones por cerca de $2,9 billones entre 2014 a 2018.

Según el director de la Aeronáutica Civil, Alfredo Bocanegra, se están interviniendo a la fecha 44 aeropuertos en 28 departamentos.

Para expertos de distintos gremios y asociaciones es fundamental llevar a buen término los trabajos que están en camino y hacer mejoras porque el crecimiento del tráfico aéreo y el reforzamiento de la competitividad no dan espera.

Juan Martín Caicedo Ferrer, presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), destacó el mejoramiento de las terminales aéreas El Dorado (Bogotá), Alfonso Bonilla Aragón de Palmira, José María Córdova (de Rionegro), Ernesto Cortissoz (de Barranquilla), Simón Bolívar (de Santa Marta) y Camilo Daza (de Cúcuta).

En estos nodos –en concepto del directivo– en los últimos dos años se logró un mejoramiento en pistas, calles de rodaje y en equipos aeronáuticos, pero ve necesario que se impulsen otras obras para los aeropuertos de Ibagué, Popayán y Armenia, en los cuales se deben buscar concesionarios interesados en su modernización.

Otro reto del Gobierno, como lo explicó Caicedo, es garantizar el arranque de los planes maestros de aeropuertos como el José María Córdova (este, según la Aeronáutica, requerirá inversiones de $1,2 billones a 2036) y el Ernesto Cortissoz (que demandará recursos por $345.000 millones para los próximos 20 años).

Por su parte, Gilberto Salcedo, director ejecutivo de la Asociación del Transporte Aéreo de Colombia (Atac), dijo que las inversiones se están haciendo en buen momento para poner a tono los aeropuertos con el crecimiento de pasajeros, ya que se pasó de transportar 10,3 millones de pasajeros en 2003 a 34,1 millones en 2015.

Durante dicho tiempo, precisó Salcedo, prácticamente se triplicó el número de personas que utilizaban el servicio aéreo, lo que mostró que era necesario no solo ampliar la infraestructura sino modernizar las operaciones de las terminales.

“Se está superando una brecha, un rezago histórico en materia aeroportuaria, pero definitivamente hay que seguir con las inversiones tanto en infraestructura como en rediseño del espacio aéreo a los principales aeropuertos del país”, dice Salcedo.

Juan Pablo Muñoz, gerente de Diseño y Planificación de Aeropuertos de Latam Airlines Group, cree que es bueno que se sigan construyendo y ampliando los aeropuertos, pero que ante todo se trace una estrategia clara de cómo se quiere conectar al país. “Lo que se está haciendo responde a los requerimientos de las aerolíneas, pero hay que tener en cuenta que se está pasando de tener un tráfico aéreo relativamente pequeño a uno grande que demandará mayores esfuerzos”, agrega.

A su vez, Juan Carlos Villate, gerente para Colombia y Ecuador de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por su sigla en inglés), dijo que el alto nivel de inversiones refleja la importancia que tiene la infraestructura aeroportuaria para mejorar la competitividad del país.

El directivo cree que además de los aeropuertos es necesario modernizar el espacio aéreo comenzando por la terminal de Bogotá, tarea en la cual la firma participa desde hace año y medio. Dicha reestructuración, que se espera esté lista en 2017, permitirá incrementar 35% la capacidad del Aeropuerto El Dorado. “Es fundamental para que se haga una tarea similar en los demás aeropuertos comenzando por los principales y lograr que el uso del espacio aéreo funcione en sincronía”, puntualiza.

Otros consideran que la industria aérea está muy dinámica y ahora que la mayoría de los aeropuertos están siendo atendidos para mejorar su infraestructura, solo restaría revisar a qué otros lugares se pueden expandir las obras porque son zonas con potencial para desarrollar el turismo.

Algunos lugares en los que ve factible expandir la infraestructura son aquellos en donde se concentrarán actividades del posconflicto y en los cuales se vislumbra un repunte de la actividad económica.

Brilla El Dorado II

Plan de Modernización del Aeropuerto El Dorado.
La terminal actual de El Dorado continúa con sus obras de ampliación, que no solo le permitirán que el próximo año aumente su capacidad en 30%, sino realizar cerca de 400.000 operaciones por año y atender un estimado de 40 millones de pasajeros. Tiene un avance en su construcción del 39% en la terminal y 63% en pista al corte del 30 de septiembre de 2016. Según la ANI, hay obras contratadas por $1 billón que están en plena ejecución.

Paralelo a estas ampliaciones, se siguen dando puntadas al Proyecto de El Dorado II.

La terminal, como lo estableció el Plan Maestro aprobado por la Aerocivil, estará ubicada entre los municipios de Facatativá y Madrid (Cundinamarca), a 16 kilómetros de la actual terminal.

Esta consultoría, que tiene un costo estimado de $12.000 millones, le permitirá a la ANI contratar una nueva concesión bajo el esquema de Asociación Público- Privada (APP) para construir, operar y explotar comercialmente este nuevo aeropuerto.

Según Luis Andrade, presidente de la ANI, se podría abrir la licitación en este gobierno, pero las obras se darán en el siguiente periodo presidencial.

En opinión de Caicedo Ferrer la estructuración de una segunda terminal aérea para Bogotá es una tarea necesaria para que en el futuro la capital pueda atender con suficiencia el creciente número de operaciones aéreas.

“El nuevo aeropuerto –en el que se invertirían $3 billones– podría garantizarse el soporte del tráfico aeronáutico para los próximos 30 años”, precisó Caicedo Ferrer.

A su vez, Muñoz dijo que los aeropuertos grandes del mundo, de más de 50 millones de pasajeros anuales, son especializados y manejan solo aviación comercial, mientras que el Aeropuerto El Dorado atiende todas las necesidades militares, corporativas y comerciales. Esta mezcla, en su criterio, hará que la operación sea cada vez más difícil en la medida que crezca el transporte de pasajeros.

Es por eso que ve necesario que El Dorado II más que dedicarse a las mismas tareas de la terminal I, debe segmentarse y especializarse en otras actividades complementarias.

Villate recomienda, por su parte, que se le saque el máximo provecho a la terminal actual con todas las obras que está desplegando y la reorganización que hará del espacio aéreo. Pero si se tiene en cuenta que la demanda va a seguir aumentando apuesta porque se defina cómo El Dorado II va a complementarlo y hacer las inversiones en el momento indicado de acuerdo con las perspectivas de crecimiento.

Fuente: http://www.dinero.com

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