Esta denominación tiene que ver con el año de la firma del contrato entre la Agencia Nacional de Infraestructura -entidad encargada de las principales vías del país que están concesionadas a terceros para su mantenimiento y/o construcción, según sea el caso– y el concesionario encargado de ejecutar las obras. Esto quiere decir que el país tiene vías de primera, segunda, tercera y, ahora, cuarta generación.
La primera generación corresponde a las 9 vías que se entregaron en concesión entre 1994 y 1997, entre ellas: Bogotá – Villavicencio, Cartagena – Barranquilla, Bogotá – Siberia – La Punta – El Vino – Villeta, y Santa Marta – Riohacha – Paraguachón.

En lo que corresponde a la segunda solo hay una concesión que corresponde a la Malla Vial de Valle del Cauca y Cauca, cuyo contrato se firmó en el año 1999.

Por su parte, en la tercera se incluyen 14 proyectos y en ellos que se encuentran la Ruta del Sol, la vía Briceño – Tunja – Sogamoso, la Zona Metropolitana de Bucaramanga, y Buga – Loboguerrero; y sus contratos se firmaron entre 2004 y 2013.

Sin embargo, es a partir de la tercera generación de vías concesionadas que se empieza a hablar de la construcción de carreteras de doble calzada.

Según el Gobierno Nacional, el objetivo del programa vial de cuarta generación es poner al día al país en materia de infraestructura de transporte, por lo que en este paquete de carreteras se incluyen tramos que hacen parte de concesiones de otras generaciones como es el caso.

Un ejemplo de lo anterior, es la vía Bogotá – Villavicencio, que el consorcio Coviandes administra y realiza el mantenimiento y rehabilitación, de esta calzada sencilla, desde 1994, pero el consorcio Estructura Plural Villavicencio 3 será el encargado de construir la doble calzada entre Chirajara y Villavicencio, que corresponde a una autopista de cuarta generación.

En total, son 19 proyectos de este tipo que se desarrollan a lo largo del territorio colombiano y se propone la terminación de la mayoría en el 2021, y según la dimensión y la longitud de la vía se propone diferentes reducciones de tiempo.

Por ejemplo, entre Bogotá y Cartagena, hoy un vehículo se puede demorar hasta 25 horas, en el 2021 con este programa en operación, el recorrido duraría 15 horas.

Para los que viajan entre Medellín y Cartagena, que hoy se demoran un poco más de 20 horas, podrían hacer este recorrido en 14 horas.
En promedio, los recorridos en las vías de cuarta generación plantean una reducción de tiempo del 30 % cuando se complete la construcción de las carreteras de doble calzada.

En la ejecución de este programa se invertirán alrededor de $ 50 billones, a través de la modalidad de Asociación Público Privada, que significa que un privado realiza las obras con recursos propios y de financiación, que recuperan con el dinero que el Gobierno Nacional les gira a través de peajes o vigencias futuras (giros del tesoro nacional en diferentes pagos anuales), en la medida en que avanzan con los trabajos.

Para la financiación de algunas vías, el Gobierno Nacional ha autorizado la creación de algunos peajes, pues se convierte en la única solución que permite captar los recursos necesarios y que el proyecto sea rentable para el privado que lo ejecuta.

Fuente: www.portafolio.co

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