No cabe duda que la decisión trascendental que tomaron los ingleses el pasado 23 de junio que consiste en separarse de la Unión Europea traerá consigo consecuencias a nivel logístico que repercutirán en el comercio internacional.

El renacimiento de una nueva política aduanera en Gran Bretaña afectará enormemente el tráfico entre este país y el resto del continente. Se implementarán nuevos procedimientos aduaneros, impuestos arancelarios, trámites burocráticos y por supuesto aumento de costos logísticos en cada puerto inglés. Cabe resaltar la importancia que tendrá dicha política, puesto que 31% de los contenedores que transitan por las instalaciones portuarias británicas tienen como origen o destino el resto de la UE. Es decir, que este porcentaje se puede ver seriamente afectado con la implantación de la nueva aduana y su efectividad será clave para preservar semejante volumen de carga entre los países de la UE e Inglaterra.
El Brexit, ventaja para otros actores en América Latina?
El caso no es muy significativo para América Latina, teniendo en cuenta que el mercado en la actualidad es muy limitado, con lo que no se esperan mayores repuntes en materia de comercio internacional entre esta región y el gigante europeo. En pocas palabras no se ve muy amenazante la salida brusca de Inglaterra de la UE, así como tampoco se ven grandes oportunidades al respecto. Colombia es uno de los países latinoamericanos que más depende de las compras británicas, siendo el carbón el producto que más se comercializa y no supera el 2,5% de sus exportaciones, incluso hasta hace apenas dos años, exportaba USD1,400 MM anuales. Lo que si pone a pensar a algunas naciones como México (2000), Perú (2013) y Colombia (2013) es que tendrán que renegociar sus tratados comerciales dado que las nuevas condiciones que deben ser convalidadas por los resultados del Brexit, lo que podría traer consigo ciertos retrasos y se perdería lo alcanzado hasta este momento, que aunque no es un volumen enorme, si puede llegar a ser sostenible en el tiempo. Por otro lado, lo que si ven muchos analistas de manera preocupante, es el hecho que si la libra esterlina se sigue devaluando, el Reino Unido podría perder poder adquisitivo y disminuiría gran parte de sus inversiones en esta región, lo que si afectaría a países como Perú donde se alcanzaron unos niveles considerables desde 2014 llegando a un 18% sobre la participación de la inversión extranjera en el país inca. En Colombia las inversiones de la Gran Bretaña alcanzaron en 2015 los USD 6,000 MM cifra considerable que también podría verse afectada en el futuro si la moneda sigue perdiendo valor frente al dólar.

Ing. William Jaimes Sanabria

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