En Junio de 2013 el gobierno nicaragüense le entregó la concesión a la gigante empresa china HKND, con la que construirá, administrará y operará el canal por 50 años con posibilidad de prórroga por un periodo igual. La colosal obra incluye además del canal interoceánico, dos puertos, una línea férrea, un centro financiero, una zona de libre comercio y centros turísticos.
Entre los grandes beneficios que se esperan del canal son: aumento de tránsito interoceánico de barcos más grandes y de mayor calado, aumento de comercio entre América y Europa, así como entre China y América, disminución de tiempos de entrega, generación de empleo, y convertir a Nicaragua en un punto de referencia comercial en el siglo XXI.
Pero mucho se ha dicho sobre las verdaderas intenciones de algunas multinacionales con relación a su participación en la financiación y operación del Canal de Nicaragua, mas aún, cuando el presidente de dicha nación centroamericana enfila baterías en su campaña de reelección para el próximo 6 de Noviembre. Daniel Ortega ha tenido que enfrentar innumerables reclamos de ecologistas y de gran parte de la sociedad civil que está en contra del macroproyecto entre otras razones por la deforestación sobre el territorio nicaragüense y la expropiación a la que serán sometidos para dar curso al imponente canal.
Si bien es cierto que el presidente Ortega ha tratado de evadir el tema en época de elecciones que se avecina en pocos meses, se le vienen tiempos difíciles porque el canal es el mejor argumento de la oposición que lo tilda de “vendepatria” y con esto reviva los reclamos sobre todo de la población campesina que se verá afectada por los desalojos a que será objeto sino venden al precio que impone el gobierno.

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No obstante, Daniel Ortega defiende su proyecto ante la crítica, como una oportunidad de desarrollo para Nicaragua, como una fuente muy importante de generación de empleo, aumento de la economía de un 10% y como herramienta para atacar la pobreza que afecta a casi un tercio de su población.
La obra parece que se llevará a cabo pese a la oposición de muchos sectores en ese país, solo el tiempo dirá si el megaproyecto tendrá el impacto positivo en el pueblo nicaragüense, si será el resurgir económico que algunos esperan, o si por el contrario traerá pobreza, deterioro ambiental y será aprovechado solo por la multinacional china y sus socios.

Ing. William Jaimes Sanabria

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