La infraestructura vial, es sin lugar a duda un actor muy importante para la logística, por medio de ella se desplazan las tracto mulas con carga, ya sea a los puertos, centros de distribución, fábricas o punto de entrega de la mercancía.

El estado de las vías, influye en la entrega del producto. Una vía en mal estado retrasa la entrega, pone en riesgo tanto vehículo, conductor como carga y aumenta los costos de combustible y mantenimiento del automotor.

Para un desarrollo logístico del país, es necesario implementar nuevas vías de conexión, desde los grandes centros de producción hacia  los destinos, hay falencias, nótese que desde el centro del país, solo existe una vía hacia la costa atlántica.

Otro gran actor en la logística, es la seguridad en la vía, el hecho de tener presencia en el país de grupos armados, demanda de una vigilancia en la vía constantemente, pero, ¿en Colombia la vigilancia en las vías es constante? Según los entes encargados de salvaguardar la paz y la tranquilidad del país, como la Policía o Ejercito Nacional, aseguran tener un monitoreo constante en las vías colombianas.

Colombia es un país con una gran extensión de tierra, ello implica  tener un control. En estos últimos días de paro, la seguridad se ha incrementado en las carreteras, la tensión que genera este paro, amenaza la seguridad de la carga de los pocos camioneros que se encuentran trabajando.

Cuando paseamos en las carreteras, la presencia policial se evidencia y los índices delictivos hacia los camioneros bajan cada vez más, la presencia de la policía y el ejército es notable. Definitivamente para una logística más efectiva y eficaz, debe existir seguridad, generando confianza en el propietario de la carga y disminuyendo el costo del seguro a contratar, como resultado final, fletes más económicos y mayor competitividad, para los productores colombianos.  Sin embargo las empresas de transporte no deben dejar todo en manos del estado, también deben diseñar, establecer y respetar sus propios protocolos de seguridad, capacitar a su personal y conductores, apoyar las operaciones con tecnología (GPS, lectores de barras, botones de pánico, transmisiones vía streaming, etc), acatar las recomendaciones de las autoridades y agremiaciones, que permitan vigilar los desplazamientos, y tengan hasta donde sea posible control sobre el  tráfico o movimientos de la carga y el conductor.

Juan David Mayorga Cerpa

Especialista en logística de transporte internacional de mercancías – Uninorte.

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