Se considera residuo o desecho todo elemento o material que por sus características tóxicas, inflamables, corrosivas o contaminantes pueden causar daño en el medio ambiente o al ser humano.  A través la actividad del transporte se generan diversos residuos que ponen en riesgo el medio ambiente y que deben ser muy bien manejados para su disposición final.

Entre los más representativos se encuentran:

  1. Baterías usadas: estos elementos emplean plomo, ácido sulfúrico y polipropileno. Toda la recolección y reciclaje de baterías usadas se debe realizar por empresas legalmente constituidas y con sus permisos ambientales vigentes.
  2. Filtros de aceite usados: son elementos que utiliza el vehículo para atrapar partículas mecánicas generadas por el rozamiento de las piezas. Generalmente al hacer los respectivos cambios de aceite se deben cambiar también los filtros y después de ser usados se les debe extraer el papel filtrante para ser incinerado y comprimir la parte metálica.
  3. Llantas usadas: son los residuos más voluminosos y por lo general se les da una disposición inadecuada, o se queman artesanalmente ocasionando daños ambientales de consideración. Hoy por hoy existen muchos usos para este material, después de un proceso en donde se separa sus componentes metálicos del caucho y es allí donde éste se utiliza para canchas sintéticas o como material agregado de mezclas asfálticas.
  4. Aceites usados: todos los aceites que utilizan los tractocamiones, buses, sencillos y turbos (ya sean de motor, de transmisión o hidráulico) son agentes contaminantes y deben ser almacenados, transportados, reciclados, reprocesados o eliminados correctamente para evitar daños considerables en los cuerpos de agua o en la vegetación. Es tal el poder contaminante de los aceites usados que un galón puede contaminar un millón de galones de agua, que es la cantidad que 50 personas beben en un año.
  5. Trapos y estopas: estos materiales de tela que son utilizados para la limpieza de partes mecánicas se impregnan frecuentemente de grasas, aceites, lubricantes, etc, y pueden llegar a ser un foco de peligro porque se convierten en elementos inflamables, o porque al entrar en contacto con el agua pueden ser altamente contaminantes. Es muy recomendable recoger y guardar todo trapo y estopa en bolsas plásticas para que sean incinerados por empresas avaladas por las autoridades ambientales.

Es muy importante tomar conciencia sobre la correcta disposición de todos estos residuos y siempre llevar a cabo este proceso con empresas especializadas en el manejo, reprocesamiento o eliminación de este tipo de elementos contaminantes.

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